Defendemos el principio de legalidad de todos los actos, medidas, contratos y demás procesos de LAPP. Apoyamos el principio de actuar únicamente dentro de los límites de la ley, independientemente de que LAPP obtenga algún beneficio de ello. Todos nuestros empleados son personalmente responsables de cumplir la ley en su propio ámbito de trabajo.
Está prohibido inducir a terceros a actuar de manera ilegal o contribuir conscientemente a dichos actos ilícitos. Actuar en contra de la ley no beneficia a la empresa y puede dar lugar a acciones judiciales, daños y perjuicios o pérdida de pedidos.